MÓDULO 2. Encuentro de Creador@s.

MÓDULO 2. Encuentro de Creador@s.
OBJETIVO GENERAL: Conocerte a ti mismo/a con CREADOR/A de manera consciente te llevará a conocerte y comprender tu Potencial Transformador Positivo/a de las Realidades en general

jueves, 20 de febrero de 2014

* Encuentro CREATIVO contigo mismo como CREADOR/A

CONOCERSE A UNO MISMO

A veces resulta muy difícil llegar a conocernos a nosotros mismos; sin embargo, este conocimiento es fundamental para lograr una cierta estabilidad emocional y el equilibrio psicológico. El conocimiento de uno mismo presupone el de las propias aptitudes y limitaciones, el del temperamento y las principales pautas de conducta personales, las tendencias fundamentales, intereses y motivaciones, el saber leer e interpretar nuestros sentimientos, etc.

En realidad, el “conocimiento de uno mismo” suele ser más una aspiración que una realidad. En realidad, es un trabajo diario que se debe realizar instante a instante. A lo largo de toda nuestra vida intentamos conocernos mejor, pero nunca llegamos a un conocimiento absoluto. El ser humano puede llegar a conocerse a sí mismo, casi por completo, pero al igual que ocurre con la vida misma, siempre surgen en su interior nuevas facetas, aún desconocidas. En cierto modo, nuestra propia realidad es extraordinariamente compleja e inabarcable, y, por otro lado, la persona humana está expuesta a las modificaciones propias de un desarrollo psicológico evolutivo.

Por tanto, sí consideramos que el ser humano es, desde una perspectiva psicológica, una realidad individual un tanto complicada, repleta de recovecos en su interior, que además está sometida a ciertos cambios acordes con su edad y las experiencias que se van produciendo a lo largo de su vida, se comprende que no resulta fácil conocerse a sí mismo. No obstante, podemos aproximarnos progresivamente a nosotros mismos, conocernos cada día un poco más, un poco mejor. Para conocerse a sí mismo es necesario ser consciente y trabajar en dos planos de la realidad que parecen a primera vista separados pero que, en realidad son uno solo: nuestro interior, observarnos, analizarnos, y nuestra la realidad externa, nuestro comportamiento, nuestros logros, lo que los demás opinan de nosotros, etc.

El conocimiento de uno mismo mediante la auto-observación, clásicamente denominado «introspección», tiene grandes dificultades, ya que al autoanalizarnos psicológicamente, se ponen automáticamente en marcha mecanismos de defensa y autojustificación que nos hacen perder objetividad al juzgarnos. Por otro lado, esta falta de imparcialidad puede generarnos continuas dudas, que se pueden traducir en angustia e inseguridad. Otras personas tienen una gran dificultad para analizar e interpretar sus sentimientos (alexitimia), por lo que les resulta muy difícil, no solamente conocerse, sino interpretar lo que ocurre en su interior durante momentos o épocas de su vida en que ven modificarse su afectividad.

Por el contrario, el análisis de nuestras obras, de nuestro comportamiento, nos aporta datos más objetivos. De hecho, el método introspectivo, muy utilizado por los psicólogos clásicos, ha sido progresivamente sustituido por los investigadores por la moderna psicología de la conducta y el comportamiento, y por la psicología experimental. En determinadas ocasiones, más bien excepcionales, es realmente necesario acudir a un experto, un psiquiatra o psicólogo, o a otras personas, para que nos ayuden a interpretar lo que nos sucede, o a conocernos mejor.

Las opiniones de estas personas pueden ser más objetivas y pueden constituir una valiosa fuente de información sobre nuestra propia realidad; pero de ningún modo hay que intentar conocerse exclusivamente a través de opiniones ajenas, sino que éstas deben ser solamente una información complementaria que sirva de contraste a los datos obtenidos por medio de la introspección y de la valoración de nuestro modo de comportarnos.

Decíamos al principio que conocerse a uno mismo es un punto esencial para lograr el equilibrio psicológico y una correcta maduración de la personalidad. Si conocemos nuestras aptitudes, podemos desarrollarlas; si conocemos nuestras limitaciones y defectos, ya hemos dado un primer paso para superarlas, para comprendernos mejor y evitar objetivos que no seremos capaces de lograr, evitando así posibles frustraciones.


En definitiva, el mejor conocimiento de uno mismo es fundamental para perfilar un proyecto personal de vida realista, para aceptarnos tal y como somos, dentro de un espíritu de superación y de coherencia interna, que favorece la constancia y la continuidad biográfica, traduciéndose en un sentirnos a gusto con nosotros mismos, punto clave para lograr una buena adaptación dentro de nuestro entorno y unas relaciones interpersonales sólidas, creativas y satisfactorias en todos los sentidos.

Recuperando tu confianza creativa

La Creatividad humana puede llegar a no tener límites, sin embargo humanamente podemos considerar la existencia de 4 miedos que no nos permiten abrir nuestro ser a la creatividad y nos mantienen en el grupo de los “no creativos”. Hoy quiero mostrarte esos cuatro miedos para que puedas detectarlos y atacarlos:

1-      Miedo a ser Juzgado

Hay un momento en la vida en que pasamos de una profunda expresión creativa a una profunda preocupación de lo que otros piensen de uno. Toma poco tiempo desarrollar ese miedo a ser juzgado pero se queda en nosotros por siempre afectando nuestras vidas y minimizando el potencial de nuestras carreras.

Para evitar correr el riesgo de fallar delante de nuestro jefe y compañeros de trabajo, preferimos “editar” nuestras ideas y sólo comunicar soluciones seguras.

La batalla real es que nos juzgamos a nosotros mismos mucho más fuerte que los demás nos juzgan. Necesitamos comenzar a eliminar ese miedo. Empieza poco a poco. Dedica tiempo a solas y lleva un pequeño cuaderno contigo todo el tiempo. Anota tus ideas… comienza a convencerte a ti mismo que tus ideas son valiosas.

2-      Miedo a buscar la real “revelación” en un mundo caótico

Las grandes ideas normalmente no suceden detrás de un escritorio en una cómoda oficina. Muchas personas no entienden que las grandes ideas hay que salir a buscarlas en un mundo caótico. Hay que salir y hablar con tu potencial consumidor, caminar en sus zapatos…. Descubrir esa necesidad oculta que puedes satisfacer.

Puedo escribir páginas sobre ejemplos de los descubridores de estas “revelaciones”, desde cómo se inventó el pañal desechable hasta aplicaciones para el Ipad que ayudan a niños con dificultades de lenguaje a hablar mejor más rápido. Todas comenzaron con emprendedores involucrándose en el mundo, entendiendo al consumidor y descubriendo la necesidad que su producto podría satisfacer.

Recuerda que toda idea debe satisfacer una necesidad real para que exista un mercado potencial. Y esa necesidad real raramente la descubrirás detrás de tu escritorio.

3-      Miedo a dar el Primer Paso

Luego de definir nuestras ideas, lo difícil realmente comienza al dar el primer paso. Los escritores se enfrentan a una página en blanco, los profesores a la primera clase del año, los empresarios se enfrentan a un nuevo proyecto.

Para vencer la inercia, las buenas ideas no son suficientes. Necesitas parar de planear y comenzar a actuar.

La mejor manera de comenzar es quitar el foco de la visión macro y enfocarte en la pequeña tarea que necesitas hacer para comenzar.

Vive bajo el lema “No esperes estar listo, ¡simplemente comienza!”. El primer paso se verá mucho más fácil si lo haces muy pequeño y lo das hoy mismo.

4-      Miedo a Perder el Control

La confianza en si mismo no sólo significa creer que tus ideas son buenas. También significa tener la humildad de dejarlas ir cuando no están funcionando y aceptar buenas ideas de otros.

Cuando abandonas el “status quo” y trabajas colaborativamente, sacrificas el control sobre tu producto, tu equipo y tu negocio. Necesitas confiar que la idea colectiva es más poderosa que tu idea personal.

Si tu idea es buena, tú negocio u organización va a crecer al punto donde no vas a poder controlarlo todo. Vas a sentir que pierdes control…

La realidad es que no estás perdiendo el control… estás aprendiendo a ser un líder.

Si existe algo que quisiera convencerte en este artículo y en Los 4 Hábitos para Incrementar tu Poder Creativo es que todos somos seres creativos. La creatividad es como un músculo que necesitamos comenzar a entrenar nuevamente y redescubrirla. Bienvenido al grupo que siempre fuiste parte… el de “los creativos”.



Para conocer mas sobre este Tema, consulta:

Pensamiento creador en tiempos de crisis

El arte de las preguntas poderosas

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